lunes, 30 de marzo de 2009

El Bogui colabora con el Ayuntamiento de Madrid desde el exilio

Clausurado desde el 21 de octubre de 2008, el Bogui Jazz continúa su actividad en "el exilio". Su última propuesta se enmarca en el proyecto Circuito Artes del Ayuntamiento de Madrid. Por su parte, muchos músicos y aficionados al jazz ya han mostrado su apoyo al Club mediante diversas iniciativas online.
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Dick Angstadt con el legendario pianista y pedagogo Barry Harris
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Por Jorge Moreno (MadridJazz en CeroPretensiones)
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Hace ya más de cinco meses que la Policía Municipal precintaba el Bogui Jazz por la falta de la licencia para realizar una obra de insonorización (artículo de Adrián Cornejo en El Mundo). Según Dick Angstadt, propietario del Bogui, las obras comenzaron debido a que la Administración les había comunicado por escrito que no era necesaria la licencia. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid no opinó igual y, ante la denuncia del presidente de la comunidad de vecinos, se decretó la clausura del local.
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Sin embargo, esta situación no ha acabado con el Bogui. "El Bogui en el exilio" como ya se le ha comenzado a llamar, no ha dejado de ofrecer música allá donde ha conseguido un hueco. El Centro Cultural Nicolás Salmerón, el Colegio Mayor San Juan Evangelista ("El Johny" como se le conoce en los círculos jazzísticos) o clubs como La boca del lobo o Le Swing Jazz han acogido algunos de los conciertos que se iban a ofrecer en el número 29 de la calle Barquillo, así como otras actividades de apoyo como las Bogui Jazz Jam (información sobre la última Jam benefica pro Bogui celebrada el pasado 2 de marzo).
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Dick, pese a encontrarse en una situación económica delicada, no ha parado de trabajar para sacar adelante su club. Su última iniciativa ha sido pasar a formar parte del Circuito Artes del Ayuntamiento de Madrid (pese a lo paradójico de la situación), que trata de acercar diversas disciplinas artísticas a los centros culturales con el fin de que la vida cultural de la ciudad se aproxime a los vecinos. En este contexto, Bogui Jazz se encarga de dirigir y coordinar una serie de seis conciertos repartidos entre los Centros Culturales Nicolás Salmerón y San Juan Bautista.
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La serie de conciertos comenzó el pasado sábado con la presencia del cuarteto Fractal Jazz (antiguos encargados de las jams en el Bogui) y continuará con el Natalia Calderón Quartet (con la presencia de la ascendente Marta Sánchez al piano), la Sesión Continua del dúo formado por el armonicista Antonio Serrano y el pianista Federico Lechner, para finalizar con el septeto de Abe Rábade (biografía en Apoloybaco).
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Pero la clausura del Bogui no ha afectado sólo a los que forman parte de él de una forma más directa. Toda la Red en su vertiente jazzística y bluesera se ha volcado apoyando al club madrileño, con la popularización entre diversas web, foros y páginas de MySpace de un lazo azul celeste (color del Bogui) por la reapertura y la concesión de una licencia como "cafe-espectáculo" para el local. Tomajazz, por su parte, escribió un editorial muy interesante al respecto y el colectivo de fotógrafos que integran JazzInMadrid ha comenzado una recogida de firmas online bajo el lema Tú eres bogui.
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A todos los que nos apasiona la música en directo y que hemos disfrutado en infinidad de ocasiones frente al pequeño escenario del Bogui, la situación por la que está pasando nos preocupa y nos da bastante miedo, pues el Bogui ofrecía algo diferente y muy enriquecedor al circuito madrileño de jazz. Si hace unas semanas decíamos que en el Central se respiraba historia, en el Bogui se respira modernidad, un soplo de aire fresco en el jazz de la capital. Por ello, los que hacemos CeroPretensiones apoyamos la reapertura del Bogui desde nuestro pequeño rincón del ciberespacio.
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Conciertos de Bogui Jazz en Circuito Artes
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19 de abril, 2o horas
Natalia Calderón Quartet
C. C. San Juan Bautista (c/ San Nemesio 4; Metro Arturo Soria. Tel. 91 415 7705)
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22 de abril, 20 horas
Antonio Serrano & Federico Lechner
C. C. Nicolás Salmerón ( c/ Matuano 51; Metro Cruz del Rayo. Tel. 91 510 3751)
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24 de abril, 21 horas
Antonio Serrano & Federico Lechner
C. C. San Juan Bautista (c/ San Nemesio 4; Metro Arturo Soria. Tel. 91 415 7705)
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13 de mayo, 20 horas
Natalia Calderón Quartet
C. C. Nicolás Salmerón ( c/ Matuano 51; Metro Cruz del Rayo. Tel. 91 510 3751)
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20 de mayo, 20 horas
Abe Rábade Septeto
C. C. Nicolás Salmerón ( c/ Matuano 51; Metro Cruz del Rayo. Tel. 91 510 3751)

lunes, 23 de marzo de 2009

Jerry González estrenará el sello de El Cigala

Jerry González y Los Comandos de la Clave presentan su primer trabajo juntos en la nueva discográfica de Diego El Cigala. Bajo el nombre de "Avísale a mi contrario que aquí estoy yo", el veterano músico neoyorquino pretende volver a la cresta de la ola con una mezcla de jazz, ritmos latinos y flamenco.

Jerry González, tras sus legendarias gafas de sol

Por Jorge Moreno (MadridJazz en CeroPretensiones)

La atracción por el Latin Jazz que parece haber atrapado a Diego Ramón Jiménez Salazar (apodado El Cigala por Camarón) desde que Bebo Valdés le mostrara la fuerza de los tumbaos en Lágrimas negras, acaba de pasar de la interpretación a la producción. Para su primer trabajo detrás de la mesa de mezclas, ha decidido contar con un clásico del jazz afrocubano que no pasaba por su mejor momento. Así, Jerry González será el encargado de estrenar Cigala Music, la nueva discográfica del cantaor madrileño.

El trabajo, que se grabó en apenas dos días, se llamará Avísale a mi contrario que aquí estoy yo, que parece una reivindicación para un músico que llevaba tres años sin publicar. El tema que da título al disco es una obra del vocalista y director de la edad de oro del jazz latino de Nueva York, Tito Rodríguez. Con el título, Ródriguez lanzaba una llamada de aviso a su tocayo y rival, Tito Puente. Parece que la amenaza es más genérica en el caso de González y uno puede llegar a preguntarse si "su contrario" no es otro que él mismo. Si es así, puede que el trompetista y conguero neoyorquino pretenda demostrar que aun le queda cuerda para rato.

A González se le unen en este trabajo Los Comandos de la Clave, es decir, los tres músicos cubanos que suelen acompañarle cuando trabaja en España: el creciente bajista Alain Pérez (MySpace con biografía en inglés), el pianista Javier Massó Caramelo (director de La Jam de Caramelo, todos los jueves en el Tempo Club) y el batería Kiki Ferrer. Además, el disco cuenta con las colaboraciones de Israel Suárez Piraña a la percusión flamenca y de El Cigala con su voz en el tema que da nombre al trabajo.

Parece que el disco fluctuará entre el jazz latino y el flamenco, versionando standards del jazz más americano como In a sentimental mood o Tenderly, lo que asegura una mezcla más que interesante. Merecerá la pena ver el resultado, pues el líder de la Fort Apache Band ha reconocido que se ha dedicado a "investigar para buscar cosas nuevas", pese a que ya había coqueteado con el flamenco en trabajos anteriores. Para abrir boca, la Sala Clamores acoge este viernes y sábado (27 y 28 a las 21:30) la primera toma de contacto con el público del CD.

lunes, 9 de marzo de 2009

Larry Martin triunfa en el Central

La Larry Martin Band tocó en el Cafe Central entre los días 2 y 8 de marzo para presentar su último trabajo, "One day I'll fly away". La banda, una de las más asentadas del circuito madrileño, tocó los temas de su último disco y otros grandes clásicos del jazz, el blues, el soul o la bossa consiguiendo un tremendo éxito entre un público rendido desde el primer momento.
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Reportaje fotográfico realizado por Jorge Moreno
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Por Jorge Moreno (MadridJazz en CeroPretensiones)
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Después de toda publicación, a un músico de jazz le llega su verdadero trabajo: defenderla en el escenario. Después de haber pasado por El Junco, Populart o por el Café Berlín, le llegaba el turno al templo del jazz en Madrid, donde se han grabado los mejores directos de la historia del jazz español: el Café Central. Todos los clubs de jazz tienen algo que les hace únicos. Quizá el Central sea de esos en los que la historia del jazz parece escucharse y es que sigue pareciéndo el hermano mayor de todos los demás. Por eso, el Central era el lugar indicado para ver a una de las bandas más consolidadas del panorama madrileño: la Larry Martin Band.

Con dos décadas de música en el baquetero, la banda de este baterista madrileño se ha convertido en una de las más estables del jazz hecho aquí y (lo mejor de todo) sin perder la frescura de los que empiezan. La LMB sigue fiel a su estilo en One day I'll fly away, ofreciendo grandes standards del jazz y del blues vocal con un colo
r muy personal y un par de temas propios que merece la pena escuchar. En una reciente entrevista a Distrito Jazz, Larry Martin explicaba que este último disco constituye su trabajo "más ambicioso" y reconocía que, con los diferentes temas, transitaba a través de su propio recorrido vital, tras el paso por una grave enfermedad que le ha cambiado "la vida y la forma de enfocar la música".

El paso de la grabación al directo siempre es una prueb
a de fuego para el músico (y más en el jazz). En el caso de One day I'll fly away el riesgo se triplicaba, puesto que al cristalino trabajo de producción y a la pulcritud de los arreglos se les unían colaboraciones de "grandes músicos y amigos desinteresados" de Larry de la talla del saxofonista Jorge Pardo, el teclista Javier Mora o el cuarteto Bohemians que interpreta un sobrecogedor arreglo de cuerda para el tema que da nombre al disco. Sin embargo, cuando la banda se subió en el escenario no se echó en falta a nadie.

Es evidente que a la profesionalidad y la maestría de Enrique García (guitarra) y Richie Ferrer (contrabajo) se les une el tiempo que llevan junto a Larry, desde 1988 y 1999 respectivamente. En el escenario, les basta con una mirada para comunicarse y eso lo nota el público. La integración total que existe entre los tres se transmite y hace que la música fluya casi como si nadie la estuviera tocando. Ante la reciente marcha de Moises Sánchez al piano, ha entrado en la banda el joven Pablo Gutiérrez que, pese al poco tiempo de adaptación, destacó por el intenso y limpio fraseo en los solos.

Por supuesto, mención aparte merece la voz de Yoio Cuesta, cuya intensidad, diversidad de matices y sensualidad están más que demostradas. Sin duda, la voz de Yoio es uno de los sellos más importantes y personales de la banda, puesto que le aportan una personalidad completamente única e insustituible. Pero no es sólo su voz lo que destaca, su presencia en el escenario es imponente y, gracias a ella, es capaz de meterse al público en el bolsillo en menos de una síncopa.
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Foto: Jorge Moreno del Barco
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Larry, por su parte, no creo que merezca presentación alguna. Basta con ver como navega el barco para saber que quien lleva el timón lo está haciendo bien, pero no es sólo eso. La presencia de Larry en la batería puede ser tan imperceptible cuando se precisa que cuando comienza su solo el público se vea obligado a rendirse sin luchar.

El concierto transcurrió entre jazz y blues con alguna que otra bossa especialmente agradecida por un público totálmente entregado. Destacaron especialmente los tres últimos temas, aunque por razones bien distintas. Con Take Five de Dave Brubeck, Larry dio el golpe sobre la mesa que todo líder debe dar en un concierto, con un solo con el que pasó por los rincones más insospechados de la batería. En One day I'll fly away Pablo Gutierrez, el arco de Richie Ferrer y la calida voz de Yoio emocionaron a todo el que estaba en el club. Y, por último, Hit the road Jack fue la explosión final con la que el público y la propia banda se entregaron para reconocer su armonía en esa perfecta noche de jazz.